martes, 7 de junio de 2011

Pequeña golondrina.



Cierta vez, hubo una inundación en un inmenso bosque. El coro de nubes, que debian anunciar la vida, esta vez anunció la muerte. Los grandes animales, para no ahogarse, huyeron, dejando incluso a sus crías detrás. Arrasaban con todo lo que encontraba a su paso. Los animales pequeños seguían su rastro. De repente, una pequeña golondrina, completamente empapada, apareció a contracorriente, buscando a quién salvar.

Las hienas observaron la actitud de la golondrina, que les pareció llamativa. Le dijeron: "¡Estás loca! ¿Qué puedes hacer con un cuerpo tan fragil?". Los buitres graznaron: "¡Sé realista! ¡Date cuenta de tu propia pequeñez!". Por donde pasaba la frágil golondrina era ridiculizada. De todos modos, ella seguía buscando insistentemente a alguien a quien rescatar. Sus alas movían fatigadas cuando vio a un polluelo de pájaro mosca debatiendose en el agua, a punto de ahogarse. Aunque nunca habia aprendido a nadar, la golondrina se arrojó al agua y, con mucho esfuerzo, tomó al pequeño pájaro del ala izquierda. Depués, salió volando con él en el pico.

Cuando alzó el vuelo, encontró a otras hienas, que no tardaron en decir: "¡Loca! ¡Quieres ser una heroína!". Pero ella no se detuvo; estaba muerta de cansancio, pero sólo descansó después de dejar al pequeño picaflor en un lugar seguro. Horas después, se encontró con las hienas debajo de una sombra. Mirándolas a los ojos, les espetó: "Sólo me siento digna de mis alas si las utilizo para hacer que otros vuelen".

El vendedor de sueños.

domingo, 1 de mayo de 2011


Ab exordio generis humani, ab exordio mundi an vitae. A superbia initium sumpsit omnis perditio.

viernes, 22 de abril de 2011

Castillo de arena.

Sentada en un bordillo observo como un niño construye un castillo de arena en la playa. Se le ve ilusionado, emocionado, con ese brillo característico en la mirada. Sonrío al ver como coloca una pequeña bandera en lo alto del castillo y se levanta para coger una concha. Pero el destino no estaba de su parte, una ola se levantaba amenazante. El niño al ser atrapado por la ola cayó de rodillas en la arena. Los dos miramos apenados como el castillo se desvanecía y la bandera quedaba tirada en las ruinas. El niño se levantó en silencio y se marchó de la playa. Las lagrimas asomaban en sus ojos. Y me quedé sola mirando ese castillo derruido, donde antes había ilusión y ahora solo queda sal.
¿Quién sabe si ese niño volverá a construir?

sábado, 26 de marzo de 2011

Gente.

Salgo a la calle escuchando la música que me tranquiliza, no quiero escuchar los latidos acelerados de mi corazón. El aire sopla acariciando mi cara. Me hace sentir mucho mejor. Me fundo entre la multitud de gente. Tantos rostros alegres, tristes, enfadados, frustrados, indiferentes…Los observo y algunos me devuelven la mirada, muchos la desvían, otros simplemente continúan ensimismados…pensando.
Y es que, observando, te das cuenta de muchas cosas. Como una sonrisa puede mostrar todo lo que sientes en un momento. Una mirada llena de dolor donde las lagrimas están aflorando. Una caricia cargada de gratitud. Un gesto en la cara escupiendo desprecio. El rostro de un niño sonriéndote y llenándote de dulzura. Desilusión, alegría, tristeza, emoción.
Todos esos rostros esconden una historia. Su historia. Su vida. Un proceso de encontrar su camino, conocerse a si mismos, vivir experiencias que irán formando su personalidad y mentalidad.
Y yo solo soy una chica más de esa multitud, formando su historia.
La única que puede manejar mi vida.

lunes, 29 de noviembre de 2010

Demostrar

¿Es débil quien demuestra sus sentimientos?
Ja!

Débil es quien se esconde detrás de una fachada...pues quien lo demuestra es lo suficiente fuerte para soportar cualquier clase de consecuencia.

viernes, 8 de octubre de 2010

Y ahí estaba…tan bella como siempre. Ese aspecto…¿cómo definirlo? Loco, despistado…frágil a la vez. Me encantaba.

- Dime una cosa… ¿dónde tienes el imán?
- ¿Imán?
- Si. – le dije sonriendo. – ¿Es que no ves la forma en que me atraes?

Sonrió dulcemente y me besó.
Si. Definitivamente me encantaba.

sábado, 3 de julio de 2010

Reflexión.

Y ahora es cuando me pregunto:
¿De qué sirve tener buen corazón si lo aplastan como quieren?
¿De qué me sirve tener buena voluntad si conmigo no se tiene?

Supongo…que eso es lo que piensa mucha gente dañada por alguien o por una situación.

Y esa puede ser la razón, por la que mucha gente se vuelve fría y sin ganas por involucrase con una causa. Gente que no le importa dañar a personas, justificándose con el único hecho de que ellos también lo han sufrido. Y yo no lo puedo entender.
Llámame ilusa, ingenua…lo que quieras. Pero yo no me pienso volver así…vale si, quizás me vuelva más desconfiada, porque obviamente no quiero que se me aplaste…pero me niego a ser así. Porque por mucho daño que me puedan hacer, yo no se lo deseo a nadie. Y si, seguramente haya dañado ya…o lo haré, pero solamente si no hay otra salida. Y es que no entiendo como alguien, con un mínimo de sensibilidad, puede jugar con los sentimientos de los demás. No me entra en la cabeza…pero, por desgracia, hay DEMASIADAS personas así.

Ahora yo me hago esas preguntas…y la única respuesta que obtengo es que, de lo único que sirve, es para diferenciarme de esas personas “insensibles”. Puede que en un futuro alguien lo sepa apreciar…pero hasta entonces me sirve de eso. Y me gusta ser así, por mucho que duela.

Eso si...también el corazón necesita unas vacaciones. Y el mío está cerrado por reformas.